Lo que dio origen a Creando Consciencia
- 18 feb 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 19 feb 2020
Nos parece importante comenzar contando cuál es la razón que nos llevó a crear este espacio, qué objetivo persigue y qué tipo de contenido queremos compartir.
Principalmente, la idea es aportar nuestra mirada de esta competencia como aprendices de coaching ontológico y, a su vez, sumar experiencias de nuestros lectores para nuestro aprendizaje.
Pero, ¿por qué un blog? Como ya mencionamos en la sección de nuestra presentación, ambas estamos cursando nuestro último año de coach en A&T.
Como trabajo final se nos pidió una propuesta que tratara alguna temática en específico y que llegara a futuros coach. Fue así que se nos ocurrió un blog, nos pareció una manera dinámica y entretenida de compartir nuestra investigación, observación e interpretación del tema que elegimos.
Por otra parte, elegimos hablar de la creación de consciencia en el proceso de coaching ya que es un paso fundamental que se aplica tanto al coach como al coachee. Es el que nos permite pasar a la acción.
Para explicarlo mejor utilizamos el modelo OSAR (Observador, Sistema, Acción, Resultado), planteado por Rafael Echeverría, autor del libro Ontología del Lenguaje:
Entre los temas tratados, Echeverría afirma que el modelo nos permite visualizar el proceso que se lleva a cabo en cualquier plano de la vida para generar resultados. Estos resultados que obtenemos son producidos por acciones realizadas por un observador particular. En Coaching llamamos observador al Ser que somos con nuestras interpretaciones, emociones, nuestras historias personales y, a su vez, al encargado de evaluar la efectividad de los resultados.
Si los resultados alcanzados son satisfactorios el proceso termina, sino podrían introducirse nuevas acciones y lograr el objetivo. Sin embargo, hay situaciones en la que ya probamos distintas acciones y los resultados siguen siendo insatisfactorios. Es allí cuando una persona u organización puede recurrir a un coach.
El coach trabaja en la brecha entre el resultado obtenido y el resultado que se quiere lograr. Es decir, asistirá al observador para mostrarle aquello que no puede ver y ahí surge la posibilidad de que el observador cambie de posición y también se abra un repertorio de nuevas acciones.
La tarea del coach apunta a facilitar un cambio en el tipo de observador que está siendo la persona. Trabaja desbloqueando o disolviendo interpretaciones y emociones que están limitando el potencial de la persona para producir los resultados deseados. Todo esto requiere un proceso de aprendizaje en la persona. Por eso decimos que el coach es un facilitador del aprendizaje. Existen diferentes niveles de aprendizaje:
– Aprendizaje en la Capacidad de Acción: también llamado Aprendizaje de 1° Orden. Se da cuando aprendemos a realizar nuevas acciones y eso nos permite generar nuevos resultados,
– Aprendizaje en la manera de Observar: conocido también como aprendizaje de 2° Orden. Surge cuando cambiamos algunos pensamientos o juicios limitantes sobre nosotros mismos, sobre otras personas o sobre alguna situación y eso amplía nuestras posibilidades de acción.
– Aprendizaje Transformacional: cuando tocamos el núcleo del observador que somos. Se produce cuando transformamos creencias y supuestos profundamente arraigados y que forman parte de nuestra manera habitual de ser y estar en el mundo. Generalmente salimos de este aprendizaje con la sensación de que nuestro Ser se transformó. El Coaching Ontológico apunta a este tipo de aprendizaje.
Cabe destacar que todo este proceso se desarrolla dentro de un sistema que cumple un rol fundamental en el aprendizaje.
La imagen que dejamos a continuación ayuda a comprenderlo:


Comentarios